Logo Memorias de Sangre, Magia y Acero

Memorias de Sangre, Magia y Acero

Órdenes e Instituciones

"Donde hay juramento, nace poder."

Registro de hermandades, cuerpos militares y sociedades influyentes que moldean los reinos de Ahmernion.

Hermandad secreta

Los Runios

Constituyen una hermandad secreta que se oculta entre la multitud, pasando desapercibida en la vida cotidiana. Son devotos de Rumer y están profundamente comprometidos con su causa. Su objetivo principal es precipitar el cumplimiento de la profecía de los Vientos Helados, esperando el día en que el Heraldo de Rumer emerja desde las lejanas tierras de Doroeth.

Sus miembros se infiltran en todos los estratos de la sociedad, lo que los convierte en una amenaza constante y difícil de identificar, ya que cualquiera podría formar parte de sus filas.

Orden de frontera

El Mandato de Volris

Esta orden nació con el propósito de frenar la influencia de Rumer y custodiar la frontera de Linde frente a las misteriosas tierras de Doroeth. Con el tiempo, se consolidó como un grupo selecto integrado por los signeos más hábiles en el manejo de Livantes, siendo además el único lugar donde es posible dominar la prestigiosa categoría Obsidiana.

Sus miembros residen en la imponente Fortaleza Crave, situada al pie de las Cordilleras Afiladas. El objetivo primordial del Mandato es impedir que se cumpla la profecía de los Vientos Helados y, si llegara a desencadenarse, estar preparados para enfrentarse a ella con cualquier medio.

Vínculo con el Kendra

Los Oradores

Entre los signeos es reconocido que algunos individuos poseen una sensibilidad especial hacia el Kendra, lo que les permite dominar con mayor destreza las técnicas de canalización mediante Livantes o Solvinar. Para ciertos signeos, esa vinculación es tan profunda y pura que logran percibir los designios de los Ahmar.

Estas visiones proféticas, conocidas por su inexorable cumplimiento, presentan distintos grados de precisión según la afinidad del Orador con el Kendra. Por lo general, quienes manifiestan este don son personas de edad avanzada que raramente abandonan los templos de los Ahmar, donde su sabiduría es reverenciada y custodiada.

Guardia de élite de Phyrelion

Los Escudos Dorados

Constituyen la guardia de élite de la ciudad dorada de Phyrelion y, desde sus albores en torno al año 300 d.V., han servido fielmente al rey. Este cuerpo se selecciona mediante rigurosas pruebas físicas y, con la expansión del Livantes, la obtención de la categoría Platino se ha convertido en un requisito indispensable para ingresar en sus filas.

No solo velan por la seguridad del castillo dorado, sino que extienden su protección a toda la ciudad. Visten armaduras que relucen como espejos de plata pulida, decoradas con ornamentos de blanco y dorado. Sus capas, tejidas con hilos de oro, suelen lucir bordados alusivos a los Grandes Robles, símbolo de la dinastía Godland.

Eclastion

La Legión de Acero

En la ciudad escarlata de Eclastion, así como entre los amneros, la fe no se dirige principalmente a los Ahmar, sino a los Grandes Héroes. De entre todos, destaca Arue, portador de la lanza flamígera, fundador de Eclastion e inspiración para la creación de la célebre Legión de Acero.

Esta prestigiosa unidad de élite no se vincula exclusivamente a la protección del rey: su fidelidad está arraigada al legado de Arue. Si la amenaza lo exige, pueden ser desplegados allí donde su presencia resulte crucial. Combaten exclusivamente con lanzas y su entrega es tan absoluta que también son conocidos como "Los Hijos de Arue".

Sus armaduras, de acero gris y gran resistencia, priorizan la funcionalidad y están adornadas con motivos escarlata. Carecen de capa y de cualquier elemento superfluo para mantener una movilidad óptima en combate.

Lauven

Los Centinelas Blancos

A diferencia de sus homólogos de Eclastion, los Centinelas Blancos tienen como misión única salvaguardar el castillo de Sivarion, capital amnera del reino de Lauven. Su intervención solo se produce por mandato expreso del rey y está destinada a su protección, tanto dentro como fuera de los muros, donde actúan como escoltas.

También se encargan de la seguridad de los habitantes del castillo y de los miembros de la corte real. Jamás revelan sus rostros, y su porte inflexible, junto con el aspecto marmóreo de sus armaduras blancas, hace que a menudo sean confundidos con estatuas.

Ardion

La Guardia Celeste

La élite militar de Ardion es conocida como la Guardia Celeste. Su cometido principal consiste en proteger al rey y, por extensión, a toda la familia real. Esta tradición precede incluso a la instauración de la monarquía en Ardion (año 700 d.V.), cuando ya dedicaban su vida al servicio del senescal de la ciudad.

Sus miembros visten armaduras negras y portan capas de azul celeste brillante, generando un contraste majestuoso. Aunque su misión principal es la protección del monarca, pueden actuar en otras circunstancias si reciben una orden directa del rey.

Niven

Los Peregrinos / Velindreses

Se conoce muy poco acerca de los nivenses, vinterios originarios de la región de Niven que fueron desterrados de Linde durante la Gran Expulsión (en torno al año 2250 d.V.). Sin embargo, en Linde circulan rumores inquietantes sobre los Peregrinos: una orden radical que adora a una enigmática figura llamada Niwen y cuyo objetivo declarado es la invasión de las tierras libres.

Son guiados por los Proclamadores, figuras de carácter profético que mantienen una conexión directa con Niwen y actúan según las instrucciones transmitidas por esta misteriosa entidad.

Imperio de Avantes

Los Diadcolos

En el sur, entre los vinterios (conocidos como vinteses), subsiste una sociedad de aristócratas que dirige desde las sombras los destinos del imperio de Avantes. Este círculo ejerce una influencia formidable sobre la vida política y social, aunque la identidad de sus integrantes permanece celosamente oculta.

Son quienes deciden los asuntos cruciales y marcan el rumbo de su pueblo, actuando como la verdadera autoridad tras el telón. Se sabe que celebran rituales fastuosos, caracterizados por la ostentación, el consumo de sangre y la lujuria, donde el secreto y el exceso son la norma.